Desprendernos de la ideología patriarcal para la igualdad y la corresponsabilidad

Desde ayer le doy vueltas a lo escrito en su primer post Adán y es que desprendernos de la ideología patriarcal que él define entre sus líneas y que adscribe roles, características, tiempos y espacios diferentes a unos y otros ha deslegitimizado “por dentro” y “por fuera” un sistema que se ha levantado sobre el axioma de la inferioridad de las mujeres y de su subordinación a los hombres.

¿Cómo podemos enfrentarnos a esta situación para alcanzar un estado de igualdad en el que hombres y mujeres disfruten tanto de sus responsabilidades familiares como laborales? En mi opinión y siguiendo con la línea del post de Adán, creo que solamente se puede lograr desprendiéndonos de dicha ideología patriarcal y construir un modelo igualitario en el que los hombres quieran desempeñar el trabajo familiar y las mujeres lo quieran ceder.

Soy consciente de la dificultad y el reto de revalorizar y poner en el centro mismo del sistema una esfera históricamente relegada y construida como femenina: el cuidado de la vida humana. El único modo en el que se me ocurre es actuar primeramente en mi esfera personal y empezar a aplicar un sistema que me permita compartir con mi pareja todas las responsabilidades del cuidado de la vida humana. ¿Qué implica todo esto? En mi opinión, lo más importante es transformar los imaginarios míticos de referencia que actúan como invisibles y que son obstáculos eficaces a la corresponsabilidad.

¿Pero cuál es el imaginario mítico al que me refiero?

Este sistema en el que vivimos que se ha construido desde el modelo del “hombre proveedor”. Que desde su infancia crece en la creencia que mostrar algún signo de empatía o sentimentalismo supone ausencia de virilidad. Llorar en público, jugar con muñecas, vestir con alguna prenda rosa, no tener complexión atlética es sancionado en base a una supuesta pérdida de la masculinidad. Este imaginario social perpetúan durante gran parte de la vida del hombre (si no toda) afectando su capacidad de amar y su creatividad.

En este sentido, también podríamos hablar sobre lo que les afecta, esos miedos de los que hablaba Adán, el hombre al que se le supone la virilidad para dejarme embarazada y que se frustra y se decepciona y castiga a sí mismo por no haberlo conseguido ya. Esto me recuerda a una frase popular que decían algunos abuelos refiriéndose a sus nietos “Este niños es maricón. ¿A cuántas ha dejado embarazadas”. Pero casos hay muchos más, los hombres alardean de haber dejado embarazadas a su mujer “a la primera” pero no comparten sus “desengaños” en cuanto a la virilidad de procreación (claro, esto no está permitido, porque mostrarían su falta de masculinidad y virilidad) Vamos… este sistema patriarcal y el imaginario del hombre, afecta a sus conductas y su relación con los demás. Esto es, que estas desigualdades se vuelven contra ellos, en principio privilegiado, cercando su personalidad aspectos tan importantes y ten genuinamente humano como lo emocional, el cuidado o la comunicación íntima.

¿Y qué ocurre con todo esto?

Esta discriminación de las mujeres en los hogares hace que la sociedad se vea privada de su talento y potencial en el ámbito laboral, así como las capacidades de los hombres en el reproductivo. Una pérdida de potencialidades humanas que obstaculiza enormemente el desarrollo individual y colectivo.

¿Qué hacemos?

En mi opinión, es urgente construir un nuevo modelo social que sitúe en el centro el bienestar social y la sostenibilidad de la vida, lo que supone todo un profundo cambio en la forma de organizar los tiempos y la producción. Un día Adán me habló sobre el hombre que gestionaba el trabajo de sus empleados en jornadas de 30 horas a la semana.

Estos cambios que los individuos vamos estableciendo son importantes, pero es importante contar con los distintos agentes sociales (instituciones, medios de comunicación, escuelas…) que potencien y permitan que hombres y mujeres podamos compartir en igualdad las responsabilidades productivas y reproductivas.

Nuestras conclusiones…

Es por esto que Adán y yo hablamos sobre cómo conseguir la felicidad de ambos y de ser corresponsables de la nueva situación que tendremos una vez seamos papás, una decisión que tomamos conjuntamente en su momento. Esto es, evitar la feminización de las medidas de conciliación e impulsándonos mutuamente a armonizar nuestra vida personal, familiar y laboral. Esto es, a priori, lo que tenemos claro sobre cómo enfrentar y actuar en pro de un modelo social futuro distinto 🙂 ¿Nos acompañas en este camino?

4 comentarios en “Desprendernos de la ideología patriarcal para la igualdad y la corresponsabilidad

  1. Adelante con ello!!! El punto de vista es muy bueno. La conciliación es difícil. Y llegar a ese estado de corresponsabilidad es complicado pero no imposible. Conozco parejas así y es ideal, pero para conseguirlo tiene mucho que ver la compatibilidad de los horarios de trabajo. Besos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s